Salmo 34:18 · RV1909
Cercano está Jehová á los quebrantados de corazón; y salvará á los contritos de espíritu.
Isaías 66:2 · RV1909
Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová: mas á aquél miraré que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla á mi palabra.
Salmo 147:3 · RV1909
El sana á los quebrantados de corazón, y liga sus heridas.
San Lucas 15:10 · RV1909
Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.
Marcos 12:33 · RV1909
Y que amarle de todo corazón, y de todo entendimiento, y de toda el alma, y de todas las fuerzas, y amar al prójimo como á sí mismo, más es que todos los holocaustos y sacrificios.
San Mateo 5:3 · RV1909
Bienaventurados los pobres en espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos.
2 Crónicas 33:12–13 · RV1909
Y habiendo á él orado, fué atendido; pues que oyó su oración, y volviólo á Jerusalem, á su reino. Entonces conoció Manasés que Jehová era Dios.
Salmo 102:17 · RV1909
Habrá mirado á la oración de los solitarios, y no habrá desechado el ruego de ellos.
Isaías 57:15 · RV1909
Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y…
Hebreos 13:16 · RV1909
Y de hacer bien y de la comunicación no os olvidéis: porque de tales sacrificios se agrada Dios.
1 Pedro 2:5 · RV1909
Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados una casa espiritual, y un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, agradables á Dios por Jesucristo.
Salmo 107:22 · RV1909
Y sacrifiquen sacrificios de alabanza, y publiquen sus obras con júbilo.
2 Reyes 22:19 · RV1909
Y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante de Jehová, cuando oíste lo que yo he pronunciado contra este lugar y contra sus moradores, que vendrían á ser asolados y malditos, y rasgaste tus vestidos, y lloraste e…
Romanos 12:1 · RV1909
ASÍ que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, que es vuestro racional culto.