Ezequiel 33:6 · RV1909
Pero si el atalaya viere venir la espada, y no tocare la corneta, y el pueblo no se apercibiere, y viniendo la espada, tomare de él alguno; él por causa de su pecado fué tomado, mas demandaré su sangre de mano del atalay…
Isaías 29:10 · RV1909
Porque Jehová extendió sobre vosotros espíritu de sueño, y cerró vuestros ojos: cubrió vuestros profetas, y vuestros principales videntes.
San Mateo 15:14 · RV1909
Dejadlos: son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo.
Filipenses 3:2 · RV1909
Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos del cortamiento.
Isaías 58:1 · RV1909
CLAMA á voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia á mi pueblo su rebelión, y á la casa de Jacob su pecado.
Marcos 13:34–37 · RV1909
Como el hombre que partiéndose lejos, dejó su casa, y dió facultad á sus siervos, y á cada uno su obra, y al portero mandó que velase:
Nahum 3:18 · RV1909
Durmieron tus pastores, oh rey de Asiria, reposaron tus valientes: tu pueblo se derramó por los montes, y no hay quien lo junte.
Oseas 9:7–8 · RV1909
Vinieron los días de la visitación, vinieron los días de la paga; conocerálo Israel: necio el profeta, insensato el varón de espíritu, á causa de la multitud de tu maldad, y grande odio.
San Lucas 6:39–40 · RV1909
Y les decía una parábola: ¿Puede el ciego guiar al ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?
Ezequiel 13:16 · RV1909
Los profetas de Israel que profetizan á Jerusalem, y ven para ella visión de paz, no habiendo paz, dice el Señor Jehová.
Proverbios 24:30–34 · RV1909
Pasé junto á la heredad del hombre perezoso, y junto á la viña del hombre falto de entendimiento;
Proverbios 6:4–10 · RV1909
No des sueño á tus ojos, ni á tus párpados adormecimiento.
Oseas 4:6 · RV1909
Mi pueblo fué talado, porque le faltó sabiduría. Porque tú desechaste la sabiduría, yo te echaré del sacerdocio: y pues que olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.
Ezequiel 3:15–18 · RV1909
Y vine á los trasportados en Telabib, que moraban junto al río de Chebar, y asenté donde ellos estaban asentados, y allí permanecí siete días atónito entre ellos.