Hechos 26:24–25 · RV1909
Y diciendo él estas cosas en su defensa, Festo á gran voz dijo: Estás loco, Pablo: las muchas letras te vuelven loco.
Miqueas 7:4 · RV1909
El mejor de ellos es como el cambrón; el más recto, como zarzal: el día de tus atalayas, tu visitación, viene; ahora será su confusión.
2 Reyes 9:11 · RV1909
Después salió Jehú á los siervos de su señor, y dijéronle: ¿Hay paz? ¿para qué entró á ti aquel loco? Y él les dijo: Vosotros conocéis al hombre y sus palabras.
Marcos 3:21 · RV1909
Y como lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle: porque decían: Está fuera de sí.
Isaías 10:3 · RV1909
¿Y qué haréis en el día de la visitación? ¿y á quién os acogeréis que os ayude, cuando viniere de lejos el asolamiento? ¿y en dónde dejaréis vuestra gloria?
2 Corintios 5:13 · RV1909
Porque si loqueamos, es para Dios; y si estamos en seso, es para vosotros.
Ezequiel 14:9–10 · RV1909
Y el profeta, cuando fuere engañado y hablare palabra, yo Jehová engañé al tal profeta; y extenderé mi mano sobre él, y raeréle de en medio de mi pueblo de Israel.
Jeremías 10:15 · RV1909
Vanidad son, obra de escarnios: en el tiempo de su visitación perecerán.
Ezequiel 13:3 · RV1909
Así ha dicho el Señor Jehová: ¡Ay de los profetas insensatos, que andan en pos de su propio espíritu, y nada vieron!
Lamentaciones 2:14 · RV1909
Tus profetas vieron para ti vanidad y locura; y no descubrieron tu pecado para estorbar tu cautiverio, sino que te predicaron vanas profecías y extravíos.
Miqueas 2:11 · RV1909
Si hubiere alguno que ande con el viento, y finja mentiras diciendo: Yo te profetizaré de vino y de sidra; este tal será profeta á este pueblo.
San Lucas 21:22 · RV1909
Porque estos son días de venganza: para que se cumplan todas las cosas que están escritas.
2 Tesalonicenses 2:10–12 · RV1909
Y con todo engaño de iniquidad en los que perecen; por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.
Jeremías 29:26 · RV1909
Jehová te ha puesto por sacerdote en lugar de Joiada sacerdote, para que presidáis en la casa de Jehová sobre todo hombre furioso y profetizante, poniéndolo en el calabozo y en el cepo.