Isaías 50:6 · RV1909
Dí mi cuerpo á los heridores, y mis mejillas á los que me mesaban el cabello: no escondí mi rostro de las injurias y esputos.
San Mateo 26:67 · RV1909
Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de bofetadas; y otros le herían con mojicones,
Isaías 53:2–5 · RV1909
Y subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca: no hay parecer en él, ni hermosura: verlo hemos, mas sin atractivo para que le deseemos.
Salmo 22:6–7 · RV1909
Mas yo soy gusano, y no hombre; oprobio de los hombres, y desecho del pueblo.
Salmo 22:17 · RV1909
Contar puedo todos mis huesos; ellos miran, considéranme.
San Mateo 27:14 · RV1909
Y no le respondió ni una palabra; de tal manera que el presidente se maravillaba mucho.
San Lucas 22:64 · RV1909
Y cubriéndole, herían su rostro, y preguntábanle, diciendo: Profetiza quién es el que te hirió.
San Mateo 27:29–30 · RV1909
Y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; é hincando la rodilla delante de él, le burlaban, diciendo: ¡Salve, Rey de los Judíos!
Salmo 22:15 · RV1909
Secóse como un tiesto mi vigor, y mi lengua se pegó á mi paladar; y me has puesto en el polvo de la muerte.
Salmo 102:3–5 · RV1909
Porque mis días se han consumido como humo; y mis huesos cual tizón están quemados.
Salmo 71:7 · RV1909
Como prodigio he sido á muchos; y tú mi refugio fuerte.
San Mateo 7:28 · RV1909
Y fué que, como Jesús acabó estas palabras, las gentes se admiraban de su doctrina;
San Lucas 5:26 · RV1909
Y tomó espanto á todos, y glorificaban á Dios; y fueron llenos de temor, diciendo: Hemos visto maravillas hoy.
San Mateo 22:22–23 · RV1909
Y oyendo esto, se maravillaron; y dejándole se fueron.