Ezequiel 38:4 · RV1909
Y yo te quebrantaré, y pondré anzuelos en tus quijadas, y te sacaré á ti, y á todo tu ejército, caballos y caballeros, vestidos de todo todos ellos, grande multitud con paveses y escudos, teniendo todos ellos espadas:
Isaías 37:34 · RV1909
Por el camino que vino se tornará, y no entrará en esta ciudad, dice Jehová:
Isaías 10:12 · RV1909
Mas acontecerá que después que el Señor hubiere acabado toda su obra en el monte de Sión, y en Jerusalem, visitaré sobre el fruto de la soberbia del corazón del rey de Asiria, y sobre la gloria de la altivez de sus ojos.
Isaías 30:28 · RV1909
Y su aliento, cual torrente que inunda: llegará hasta el cuello, para zarandear las gentes con criba de destrucción; y el freno estará en las quijadas de los pueblos, haciéndoles errar.
Ezequiel 29:4 · RV1909
Yo pues, pondré anzuelos en tus mejillas, y pegaré los peces de tus ríos á tus escamas, y te sacaré de en medio de tus ríos, y todos los peces de tus ríos saldrán pegados á tus escamas.
Amós 4:2 · RV1909
El Señor Jehová juró por su santidad: He aquí, vienen días sobre vosotros en que os llevará en anzuelos, y á vuestros descendientes en barquillos de pescador.
Salmo 83:2 · RV1909
Porque he aquí que braman tus enemigos; y tus aborrecedores han alzado cabeza.
San Mateo 27:24 · RV1909
Y viendo Pilato que nada adelantaba, antes se hacía más alboroto, tomando agua se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo: veréislo vosotros.
Salmo 2:1–3 · RV1909
¿POR qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan vanidad?
Hechos 9:4 · RV1909
Y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?
2 Reyes 19:27–28 · RV1909
Yo he sabido tu asentarte, tu salir y tu entrar, y tu furor contra mí.
Isaías 37:10 · RV1909
Diréis así á Ezechîas rey de Judá: No te engañe tu Dios en quien tú confías, diciendo: Jerusalem no será entregada en mano del rey de Asiria.
Salmo 32:9 · RV1909
No seáis como el caballo, ó como el mulo, sin entendimiento: con cabestro y con freno su boca ha de ser reprimida, para que no lleguen á ti.
Salmo 46:6 · RV1909
Bramaron las gentes, titubearon los reinos; dió él su voz, derritióse la tierra.