Jeremías 9:11 · RV1909
Y pondré á Jerusalem en montones, por morada de culebras; y pondré las ciudades de Judá en asolamiento, que no quede morador.
Jeremías 10:22 · RV1909
He aquí que voz de fama viene, y alboroto grande de la tierra del aquilón, para tornar en soledad todas las ciudades de Judá, en morada de culebras.
Salmo 44:19 · RV1909
Cuando nos quebrantaste en el lugar de los dragones, y nos cubriste con sombra de muerte,
Malaquías 1:3 · RV1909
Y á Esaú aborrecí, y torné sus montes en asolamiento, y su posesión para los chacales del desierto?
Isaías 32:13–14 · RV1909
Sobre la tierra de mi pueblo subirán espinas y cardos; y aun sobre todas las casas de placer en la ciudad de alegría.
Isaías 35:7 · RV1909
El lugar seco será tornado en estanque, y el secadal en manaderos de aguas; en la habitación de chacales, en su cama, será lugar de cañas y de juncos.
Jeremías 51:37 · RV1909
Y será Babilonia para montones, morada de chacales, espanto y silbo, sin morador.
Sofonías 2:9 · RV1909
Por tanto, vivo yo, dice Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, que Moab será como Sodoma, y los hijos de Ammón como Gomorra; campo de ortigas, y mina de sal, y asolamiento perpetuo: el resto de mi pueblo los saqueará,…
Isaías 13:21–22 · RV1909
Sino que dormirán allí bestias fieras, y sus casas se llenarán de hurones, allí habitarán hijas del buho, y allí saltarán peludos.
Oseas 9:6 · RV1909
Porque, he aquí se fueron ellos á causa de la destrucción: Egipto los recogerá, Memphis los enterrará: espino poseerá por heredad lo deseable de su plata, ortiga crecerá en sus moradas.
Jeremías 50:39–40 · RV1909
Por tanto, allí morarán bestias monteses con lobos, morarán también en ella pollos de avestruz: y no más será poblada para siempre, ni se habitará de generación en generación.
Jeremías 49:33 · RV1909
Y Hasor será morada de chacales, soledad para siempre: ninguno morará allí, ni la habitará hijo de hombre.
Apocalipsis 18:2 · RV1909
Y clamó con fortaleza en alta voz, diciendo: Caída es, caída es la grande Babilonia, y es hecha habitación de demonios, y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de todas aves sucias y aborrecibles.
Apocalipsis 18:20–24 · RV1909
Alégrate sobre ella, cielo, y vosotros, santos, apóstoles, y profetas; porque Dios ha vengado vuestra causa en ella.