Apocalipsis 6:10 · RV1909
Y clamaban en alta voz diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre de los que moran en la tierra?
Apocalipsis 12:12 · RV1909
Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido á vosotros, teniendo grande ira, sabiendo que tiene poco tiempo.
San Lucas 18:7–8 · RV1909
¿Y Dios no hará justicia á sus escogidos, que claman á él día y noche, aunque sea longánime acerca de ellos?
Apocalipsis 19:1–3 · RV1909
DESPUÉS de estas cosas oí una gran voz de gran compañía en el cielo, que decía: Aleluya: Salvación y honra y gloria y potencia al Señor Dios nuestro.
Isaías 26:21 · RV1909
Porque he aquí que Jehová sale de su lugar, para visitar la maldad del morador de la tierra contra él; y la tierra descubrirá sus sangres, y no más encubrirá sus muertos.
2 Pedro 3:2 · RV1909
Para que tengáis memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y de nuestro mandamiento, que somos apóstoles del Señor y Salvador:
San Lucas 11:49–50 · RV1909
Por tanto, la sabiduría de Dios también dijo: Enviaré á ellos profetas y apóstoles; y de ellos á unos matarán y á otros perseguirán;
Salmo 58:10 · RV1909
Alegraráse el justo cuando viere la venganza: sus pies lavará en la sangre del impío.
Jeremías 51:47–48 · RV1909
Por tanto, he aquí vienen días que yo visitaré las esculturas de Babilonia, y toda su tierra será avergonzada, y todos sus muertos caerán en medio de ella.
Efesios 2:20 · RV1909
Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo;
Efesios 4:11 · RV1909
Y él mismo dió unos, ciertamente apóstoles; y otros, profetas; y otros, evangelistas; y otros, pastores y doctores;
Salmo 94:1 · RV1909
JEHOVÁ, Dios de las venganzas, Dios de las venganzas, muéstrate.
Proverbios 11:10 · RV1909
En el bien de los justos la ciudad se alegra: mas cuando los impíos perecen, hay fiestas.
Salmo 109:28 · RV1909
Maldigan ellos, y bendice tú: levántense, mas sean avergonzados, y regocíjese tu siervo.