Isaías 26:3–4 · RV1909
Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.
Isaías 32:17 · RV1909
Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de justicia, reposo y seguridad para siempre.
Jeremías 3:22–23 · RV1909
Convertíos, hijos rebeldes, sanaré vuestras rebeliones. He aquí nosotros venimos á ti; porque tú eres Jehová nuestro Dios.
Salmo 125:1–2 · RV1909
Cántico gradual. LOS que confían en Jehová son como el monte de Sión, que no deslizará: estará para siempre.
Juan 5:40 · RV1909
Y no queréis venir á mí, para que tengáis vida.
1 Crónicas 5:20 · RV1909
Y fueron ayudados contra ellos, y los Agarenos se dieron en sus manos, y todos los que con ellos estaban; porque clamaron á Dios en la guerra, y fuéles favorable, porque esperaron en él.
2 Crónicas 16:8 · RV1909
Los Etiopes y los Libios, ¿no eran un ejército numerosísimo, con carros y muy mucha gente de á caballo? con todo, porque te apoyaste en Jehová, él los entregó en tus manos.
San Lucas 13:34 · RV1909
¡Jerusalem, Jerusalem! que matas á los profetas, y apedreas á los que son enviados á ti: ¡cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina sus pollos debajo de sus alas, y no quisiste!
2 Crónicas 32:8 · RV1909
Con él es el brazo de carne, mas con nosotros Jehová nuestro Dios para ayudarnos, y pelear nuestras batallas. Y afirmóse el pueblo sobre las palabras de Ezechîas rey de Judá.
Isaías 7:4 · RV1909
Y dile: Guarda, y repósate; no temas, ni se enternezca tu corazón á causa de estos dos cabos de tizón que humean, por el furor de la ira de Rezín y del Siro, y del hijo de Remalías.
Isaías 30:7 · RV1909
Ciertamente Egipto en vano é inútilmente dará ayuda; por tanto yo le dí voces, que su fortaleza sería estarse quietos.
Hebreos 12:25 · RV1909
Mirad que no desechéis al que habla. Porque si aquellos no escaparon que desecharon al que hablaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháramos al que habla de los cielos.
Oseas 14:1–3 · RV1909
CONVIÉRTETE, oh Israel, á Jehová tu Dios: porque por tu pecado has caído.
San Mateo 23:37 · RV1909
¡Jerusalem, Jerusalem, que matas á los profetas, y apedreas á los que son enviados á ti! ¡cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, y no quisiste!