Santiago 5:7–11 · RV1909
Pues, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia, hasta que reciba la lluvia temprana y tardía.
Salmo 37:3–7 · RV1909
Espera en Jehová, y haz bien; vivirás en la tierra, y en verdad serás alimentado.
Isaías 33:2 · RV1909
Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, á ti hemos esperado: tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salud en tiempo de la tribulación.
Salmo 65:6 · RV1909
Tú, el que afirma los montes con su potencia, ceñido de valentía:
Éxodo 3:15 · RV1909
Y dijo más Dios á Moisés: Así dirás á los hijos de Israel: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado á vosotros. Este es mi nombre para siempre, este es mi memor…
2 Tesalonicenses 3:5 · RV1909
Y el Señor enderece vuestros corazones en el amor de Dios, y en la paciencia de Cristo.
Romanos 8:25 · RV1909
Empero si lo que no vemos esperamos, por paciencia esperamos.
Hechos 1:4 · RV1909
Y estando juntos, les mandó que no se fuesen de Jerusalem, sino que esperasen la promesa del Padre, que oísteis, dijo, de mí.
Números 36:13 · RV1909
Estos son los mandamientos y los estatutos que mandó Jehová por mano de Moisés á los hijos de Israel en los campos de Moab, junto al Jordán de Jericó.
Isaías 64:4–5 · RV1909
Ni nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto Dios fuera de ti, que hiciese por el que en él espera.
Isaías 25:9 · RV1909
Y se dirá en aquel día: He aquí éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará: éste es Jehová á quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salud.
Salmo 44:17–18 · RV1909
Todo esto nos ha venido, y no nos hemos olvidado de ti; y no hemos faltado á tu pacto.
Cantar de los Cantares 1:2–4 · RV1909
¡Oh si él me besara con ósculos de su boca! porque mejores son tus amores que el vino.
Cantar de los Cantares 2:3–5 · RV1909
Como el manzano entre los árboles silvestres, así es mi amado entre los mancebos: bajo la sombra del deseado me senté, y su fruto fué dulce á mi paladar.