Hechos 2:47 · RV1909
Alabando á Dios, y teniendo gracia con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día á la iglesia los que habían de ser salvos.
San Lucas 1:66 · RV1909
Y todos los que las oían, las conservaban en su corazón, diciendo: ¿Quién será este niño? Y la mano del Señor estaba con él.
Hechos 5:14 · RV1909
Y los que creían en el Señor se aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres;
1 Corintios 3:6–7 · RV1909
Yo planté, Apolos regó: mas Dios ha dado el crecimiento.
Hechos 6:7 · RV1909
Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba mucho en Jerusalem: también una gran multitud de los sacerdotes obedecía á la fe.
1 Tesalonicenses 1:5 · RV1909
Por cuanto nuestro evangelio no fué á vosotros en palabra solamente, mas también en potencia, y en Espíritu Santo, y en gran plenitud; como sabéis cuáles fuimos entre vosotros por amor de vosotros.
Isaías 59:1 · RV1909
HE aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni hase agravado su oído para oir:
Hechos 9:35 · RV1909
Y viéronle todos los que habitaban en Lydda y en Sarona, los cuales se convirtieron al Señor.
Isaías 53:1 · RV1909
¿QUIÉN ha creído á nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?
2 Crónicas 30:12 · RV1909
En Judá también fué la mano de Dios para darles un corazón para cumplir el mensaje del rey y de los príncipes, conforme á la palabra de Jehová.
1 Tesalonicenses 1:9–10 · RV1909
Porque ellos cuentan de nosotros cuál entrada tuvimos á vosotros; y cómo os convertisteis de los ídolos á Dios, para servir al Dios vivo y verdadero,
Esdras 7:9 · RV1909
Porque el día primero del primer mes fué el principio de la partida de Babilonia, y al primero del mes quinto llegó á Jerusalem, según la buena mano de su Dios sobre él.
Esdras 8:18 · RV1909
Y trajéronnos, según la buena mano de nuestro Dios sobre nosotros, un varón entendido de los hijos de Mahalí, hijo de Leví, hijo de Israel; y á Serabías con sus hijos y sus hermanos, dieciocho;
Hechos 26:18–20 · RV1909
Para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas á la luz, y de la potestad de Satanás á Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, remisión de pecados y suerte entre los santificados.