1 Corintios 10:13 · RV1909
No os ha tomado tentación, sino humana: mas fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis llevar; antes dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar.
Hebreos 4:15–16 · RV1909
Porque no tenemos un Pontífice que no se pueda compadecer de nuestras flaquezas; mas tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
Hebreos 7:25–26 · RV1909
Por lo cual puede también salvar eternamente á los que por él se allegan á Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
Judas 1:24 · RV1909
A aquel, pues, que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros delante de su gloria irreprensibles, con grande alegría,
Hebreos 5:2 · RV1909
Que se pueda compadecer de los ignorantes y extraviados, pues que él también está rodeado de flaqueza;
2 Timoteo 1:12 · RV1909
Por lo cual asimismo padezco esto: mas no me avergüenzo; porque yo sé á quien he creído, y estoy cierto que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.
Apocalipsis 3:10 · RV1909
Porque has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la tentación que ha de venir en todo el mundo, para probar á los que moran en la tierra.
2 Pedro 2:9 · RV1909
Sabe el Señor librar de tentación á los píos, y reservar á los injustos para ser atormentados en el día del juicio;
Juan 10:29 · RV1909
Mi Padre que me las dió, mayor que todos es: y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.
San Lucas 22:53 · RV1909
Habiendo estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí; mas ésta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas.
San Mateo 4:1–10 · RV1909
ENTONCES Jesús fué llevado del Espíritu al desierto, para ser tentado del diablo.
San Mateo 26:37–39 · RV1909
Y tomando á Pedro, y á los dos hijos de Zebedeo, comenzó á entristecerse y á angustiarse en gran manera.
Hebreos 5:7–9 · RV1909
El cual en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fué oído por su reverencial miedo.
Filipenses 3:21 · RV1909
El cual transformará el cuerpo de nuestra bajeza, para ser semejante al cuerpo de su gloria, por la operación con la cual puede también sujetar á sí todas las cosas.