Proverbios 3:11–12 · RV1909
No deseches, hijo mío, el castigo de Jehová; ni te fatigues de su corrección:
Job 5:17–18 · RV1909
He aquí, bienaventurado es el hombre á quien Dios castiga: por tanto no menosprecies la corrección del Todopoderoso.
Apocalipsis 3:19 · RV1909
Yo reprendo y castigo á todos los que amo: sé pues celoso, y arrepiéntete.
1 Corintios 11:32 · RV1909
Mas siendo juzgados, somos castigados del Señor, para que no seamos condenados con el mundo.
Salmo 94:12 · RV1909
Bienaventurado el hombre á quien tú, JAH, castigares, y en tu ley lo instruyeres;
Santiago 1:12 · RV1909
Bienaventurado el varón que sufre la tentación; porque cuando fuere probado, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido á los que le aman.
2 Corintios 4:8–9 · RV1909
Estando atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperamos;
Salmo 118:18 · RV1909
Castigóme gravemente JAH: mas no me entregó á la muerte.
Salmo 119:109 · RV1909
De continuo está mi alma en mi mano: mas no me he olvidado de tu ley.
Salmo 119:75 · RV1909
Conozco, oh Jehová, que tus juicios son justicia, y que conforme á tu fidelidad me afligiste.
Jeremías 31:18 · RV1909
Escuchando, he oído á Ephraim que se lamentaba: Azotásteme, y fuí castigado como novillo indómito: conviérteme y seré convertido; porque tú eres Jehová mi Dios.
Hebreos 12:3–4 · RV1909
Reducid pues á vuestro pensamiento á aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, porque no os fatiguéis en vuestros ánimos desmayando.
Hebreos 12:7 · RV1909
Si sufrís el castigo, Dios se os presenta como á hijos; porque ¿qué hijo es aquel á quien el padre no castiga?
Deuteronomio 4:9–10 · RV1909
Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida: y enseñarlas has á tus hijos, y á los hijos de tus hijos…