Génesis 35:3 · RV1909
Y levantémonos, y subamos á Beth-el; y haré allí altar al Dios que me respondió en el día de mi angustia, y ha sido conmigo en el camino que he andado.
2 Corintios 1:8–10 · RV1909
Porque hermanos, no queremos que ignoréis de nuestra tribulación que nos fué hecha en Asia; que sobremanera fuimos cargados sobre nuestras fuerzas de tal manera que estuviésemos en duda de la vida.
Salmo 107:6 · RV1909
Habiendo empero clamado á Jehová en su angustia, librólos de sus aflicciones:
Hechos 14:22 · RV1909
Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles á que permaneciesen en la fe, y que es menester que por muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.
Salmo 31:13 · RV1909
Porque he oído afrenta de muchos; miedo por todas partes, cuando consultaban juntos contra mí, é ideaban quitarme la vida.
Salmo 55:4–5 · RV1909
Mi corazón está doloroso dentro de mí, y terrores de muerte sobre mí han caído.
Salmo 18:4–5 · RV1909
Cercáronme dolores de muerte, y torrentes de perversidad me atemorizaron.
2 Corintios 1:4 · RV1909
El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar á los que están en cualquiera angustia, con la consolación con que nosotros somos consolados de Dios.
2 Timoteo 3:12 · RV1909
Y también todos los que quieren vivir píamente en Cristo Jesús, padecerán persecución.
San Mateo 10:16 · RV1909
He aquí, yo os envío como á ovejas en medio de lobos: sed pues prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.
Génesis 32:11 · RV1909
Líbrame ahora de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú, porque le temo; no venga quizá, y me hiera la madre con los hijos.
Éxodo 14:10 · RV1909
Y cuando Faraón se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aquí los Egipcios que venían tras ellos; por lo que temieron en gran manera, y clamaron los hijos de Israel á Jehová.
Salmo 61:2 · RV1909
Desde el cabo de la tierra clamaré á ti, cuando mi corazón desmayare: á la peña más alta que yo me conduzcas.
San Mateo 8:26 · RV1909
Y él les dice: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió á los vientos y á la mar; y fué grande bonanza.