Gálatas 3:28–29 · RV1909
No hay Judío, ni Griego; no hay siervo, ni libre; no hay varón, ni hembra: porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
1 Corintios 12:13 · RV1909
Porque por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo, ora Judíos ó Griegos, ora siervos ó libres; y todos hemos bebido de un mismo Espíritu.
Efesios 2:18 · RV1909
Que por él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.
Ezequiel 36:26–27 · RV1909
Y os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré corazón de carne.
Gálatas 3:2 · RV1909
Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, ó por el oir de la fe?
Ezequiel 11:19 · RV1909
Y darles he un corazón, y espíritu nuevo daré en sus entrañas; y quitaré el corazón de piedra de su carne, y daréles corazón de carne;
Hechos 2:33 · RV1909
Así que, levantado por la diestra de Dios, y recibiendo del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.
Romanos 8:26–27 · RV1909
Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles.
Génesis 12:2–3 · RV1909
Y haré de ti una nación grande, y bendecirte he, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición:
1 Timoteo 2:4–6 · RV1909
El cual quiere que todos los hombres sean salvos, y que vengan al conocimiento de la verdad.
1 Pedro 1:22 · RV1909
Habiendo purificado vuestra almas en la obediencia de la verdad, por el Espíritu, en caridad hermanable sin fingimiento, amaos unos á otros entrañablemente de corazón puro:
Romanos 8:9–16 · RV1909
Mas vosotros no estáis en la carne, sino en el espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de él.
Isaías 32:15 · RV1909
Hasta que sobre nosotros sea derramado espíritu de lo alto, y el desierto se torne en campo labrado, y el campo labrado sea estimado por bosque.
Hechos 10:45–47 · RV1909
Y se espantaron los fieles que eran de la circuncisión, que habían venido con Pedro, de que también sobre los Gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.