San Mateo 10:20 · RV1909
Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.
Efesios 6:18 · RV1909
Orando en todo tiempo con toda deprecación y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda instancia y suplicación por todos los santos,
Gálatas 4:6 · RV1909
Y por cuanto sois hijos, Dios envió el Espíritu de su Hijo en vuestros corazones, el cual clama: Abba, Padre.
Juan 14:16 · RV1909
Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:
Judas 1:20–21 · RV1909
Mas vosotros, oh amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando por el Espíritu Santo,
Efesios 2:18 · RV1909
Que por él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.
Romanos 8:15 · RV1909
Porque no habéis recibido el espíritu de servidumbre para estar otra vez en temor; mas habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos, Abba, Padre.
Salmo 6:9 · RV1909
Jehová ha oído mi ruego; ha recibido Jehová mi oración.
Hebreos 4:15 · RV1909
Porque no tenemos un Pontífice que no se pueda compadecer de nuestras flaquezas; mas tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
Santiago 4:3 · RV1909
Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.
2 Corintios 12:5–10 · RV1909
De este tal me gloriaré, mas de mí mismo nada me gloriaré, sino en mis flaquezas.
Romanos 15:1 · RV1909
ASÍ que, los que somos más firmes debemos sobrellevar las flaquezas de los flacos, y no agradarnos á nosotros mismos.
San Lucas 22:44 · RV1909
Y estando en agonía, oraba más intensamente: y fué su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.
Salmo 10:17 · RV1909
El deseo de los humildes oíste, oh Jehová: tú dispones su corazón, y haces atento tu oído;