Ezequiel 3:7 · RV1909
Mas la casa de Israel no te querrán oir, porque no me quieren oir á mí: porque toda la casa de Israel son tiesos de frente, y duros de corazón.
Isaías 48:4 · RV1909
Porque conozco que eres duro, y nervio de hierro tu cerviz, y tu frente de metal,
Jeremías 6:15 · RV1909
¿Hanse avergonzado de haber hecho abominación? No por cierto, no se han avergonzado, ni aun saben tener vergüenza: por tanto caerán entre los que caerán; caerán cuando los visitaré, dice Jehová.
Salmo 95:8 · RV1909
No endurezcáis vuestro corazón como en Meriba, como el día de Masa en el desierto;
Jeremías 5:3 · RV1909
Oh Jehová, ¿no miran tus ojos á la verdad? Azotástelos, y no les dolió; consumístelos, y no quisieron recibir corrección; endurecieron sus rostros más que la piedra, no quisieron tornarse.
Hechos 20:26–27 · RV1909
Por tanto, yo os protesto el día de hoy, que yo soy limpio de la sangre de todos:
Jeremías 26:2–3 · RV1909
Así ha dicho Jehová: Ponte en el atrio de la casa de Jehová, y habla á todas las ciudades de Judá, que vienen para adorar en la casa de Jehová, todas las palabras que yo te mandé les hablases; no retengas palabra.
Proverbios 21:29 · RV1909
El hombre impío afirma su rostro: mas el recto ordena sus caminos.
1 Reyes 22:14 · RV1909
Y Michêas respondió: Vive Jehová, que lo que Jehová me hablare, eso diré.
2 Crónicas 36:13 · RV1909
Rebelóse asimismo contra Nabucodonosor, al cual había jurado por Dios; y endureció su cerviz, y obstinó su corazón, para no volverse á Jehová el Dios de Israel.
San Mateo 10:16 · RV1909
He aquí, yo os envío como á ovejas en medio de lobos: sed pues prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.
Jeremías 3:3 · RV1909
Por esta causa las aguas han sido detenidas, y faltó la lluvia de la tarde; y has tenido frente de mala mujer, ni quisiste tener vergüenza.
Jeremías 8:12 · RV1909
¿Hanse avergonzado de haber hecho abominación? Por cierto no se han corrido de vergüenza, ni supieron avergonzarse; caerán por tanto entre los que cayeren, cuando los visitaré: caerán, dice Jehová.
2 Crónicas 30:8 · RV1909
No endurezcáis pues ahora vuestra cerviz como vuestros padres: dad la mano á Jehová, y venid á su santuario, el cual él ha santificado para siempre; y servid á Jehová vuestro Dios, y la ira de su furor se apartará de vos…