Jeremías 2:30 · RV1909
Por demás he azotado vuestros hijos; no han recibido corrección. Cuchillo devoró vuestros profetas como león destrozador.
Jeremías 7:28 · RV1909
Les dirás por tanto: Esta es la gente que no escuchó la voz de Jehová su Dios, ni tomó corrección; perdióse la fe, y de la boca de ellos fué cortada.
Isaías 9:13 · RV1909
Mas el pueblo no se convirtió al que lo hería, ni buscaron á Jehová de los ejércitos.
Sofonías 3:7 · RV1909
Dije: Ciertamente me temerás, recibirás corrección; y no será su habitación derruída por todo aquello sobre que los visité. Mas ellos se levantaron de mañana, y corrompieron todas sus obras.
2 Crónicas 16:9 · RV1909
Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para corroborar á los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí adelante habrá guerra contra ti.
Ezequiel 3:7–9 · RV1909
Mas la casa de Israel no te querrán oir, porque no me quieren oir á mí: porque toda la casa de Israel son tiesos de frente, y duros de corazón.
Sofonías 3:1–2 · RV1909
¡AY de la ciudad ensuciada y contaminada y opresora!
Isaías 42:25 · RV1909
Por tanto derramó sobre él el furor de su ira, y fuerza de guerra; púsole fuego de todas partes, empero no entendió; y encendióle, mas no ha parado mientes.
Salmo 11:4–7 · RV1909
Jehová en el templo de su santidad: la silla de Jehová está en el cielo: sus ojos ven, sus párpados examinan á los hijos de los hombres.
Romanos 2:2 · RV1909
Mas sabemos que el juicio de Dios es según verdad contra los que hacen tales cosas.
Zacarías 7:11–12 · RV1909
Empero no quisieron escuchar, antes dieron hombro rebelado, y agravaron sus oídos para no oir:
Jeremías 32:19 · RV1909
Grande en consejo, y magnífico en hechos: porque tus ojos están abiertos sobre todos los caminos de los hijos de los hombres, para dar á cada uno según sus caminos, y según el fruto de sus obras:
Jeremías 7:26 · RV1909
Mas no me oyeron ni inclinaron su oído; antes endurecieron su cerviz, é hicieron peor que sus padres.
Hebreos 12:9 · RV1909
Por otra parte, tuvimos por castigadores á los padres de nuestra carne, y los reverenciábamos, ¿por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?