Éxodo 24:10 · RV1909
Y vieron al Dios de Israel; y había debajo de sus pies como un embaldosado de zafiro, semejante al cielo cuando está sereno.
Apocalipsis 1:13 · RV1909
Y en medio de los siete candeleros, uno semejante al Hijo del hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por los pechos con una cinta de oro.
Ezequiel 1:22–26 · RV1909
Y sobre las cabezas de cada animal aparecía expansión á manera de cristal maravilloso, extendido encima sobre sus cabezas.
Apocalipsis 4:2–3 · RV1909
Y luego yo fuí en Espíritu: y he aquí, un trono que estaba puesto en el cielo, y sobre el trono estaba uno sentado.
Efesios 1:20 · RV1909
La cual obró en Cristo, resucitándole de los muertos, y colocándole á su diestra en los cielos,
Habacuc 2:1 · RV1909
SOBRE mi guarda estaré, y sobre la fortaleza afirmaré el pie, y atalayaré para ver qué hablará en mí, y qué tengo de responder á mi pregunta.
Salmo 18:10 · RV1909
Y cabalgó sobre un querubín, y voló: voló sobre las alas del viento.
Salmo 68:17–18 · RV1909
Los carros de Dios son veinte mil, y más millares de ángeles. El Señor entre ellos, como en Sinaí, así en el santuario.
Génesis 18:31 · RV1909
Y dijo: He aquí ahora que he emprendido el hablar á mi Señor: quizá se hallarán allí veinte. No la destruiré, respondió, por amor de los veinte.
Josué 5:13–15 · RV1909
Y estando Josué cerca de Jericó, alzó sus ojos, y vió un varón que estaba delante de él, el cual tenía una espada desnuda en su mano. Y Josué yéndose hacia él, le dijo: ¿Eres de los nuestros, ó de nuestros enemigos?
Ezequiel 10:20 · RV1909
Este era el animal que vi debajo del Dios de Israel en el río de Chebar; y conocí que eran querubines.
Jeremías 13:6 · RV1909
Y sucedió que al cabo de muchos días me dijo Jehová: Levántate, y ve al Eufrates, y toma de allí el cinto que te mandé escondieses allá.
1 Pedro 3:22 · RV1909
El cual está á la diestra de Dios, habiendo subido al cielo; estando á él sujetos los ángeles, y las potestades, y virtudes.
Isaías 21:8–9 · RV1909
Y gritó como un león: Señor, sobre la atalaya estoy yo continuamente de día, y las noches enteras sobre mi guarda: