Juan 1:18 · RV1909
A Dios nadie le vió jamás: el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le declaró.
Ezequiel 10:1 · RV1909
Y MIRÉ, y he aquí en la expansión que había sobre la cabeza de los querubines como una piedra de zafiro, que parecía como semejanza de un trono que se mostró sobre ellos.
Génesis 32:30 · RV1909
Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel: porque vi á Dios cara á cara, y fué librada mi alma.
Éxodo 33:20 · RV1909
Dijo más: No podrás ver mi rostro: porque no me verá hombre, y vivirá.
Éxodo 33:23 · RV1909
Después apartaré mi mano, y verás mis espaldas; mas no se verá mi rostro.
Apocalipsis 4:3 · RV1909
Y el que estaba sentado, era al parecer semejante á una piedra de jaspe y de sardio: y un arco celeste había alrededor del trono, semejante en el aspecto á la esmeralda.
Isaías 6:1–5 · RV1909
EN el año que murió el rey Uzzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas henchían el templo.
1 Timoteo 6:16 · RV1909
Quien sólo tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; á quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver: al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.
Ezequiel 1:26–28 · RV1909
Y sobre la expansión que había sobre sus cabezas, veíase la figura de un trono que parecía de piedra de zafiro; y sobre la figura del trono había una semejanza que parecía de hombre sentado sobre él.
San Mateo 17:2 · RV1909
Y se transfiguró delante de ellos; y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos fueron blancos como la luz.
Apocalipsis 21:11 · RV1909
Teniendo la claridad de Dios: y su luz era semejante á una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, resplandeciente como cristal.
Juan 14:9 · RV1909
Jesús le dice: ¿Tanto tiempo ha que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?
1 Juan 4:12 · RV1909
Ninguno vió jamás á Dios. Si nos amamos unos á otros, Dios está en nosotros, y su amor es perfecto en nosotros:
Juan 6:46 · RV1909
No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios, éste ha visto al Padre.