Romanos 8:29–30 · RV1909
Porque á los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conformes á la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos;
Efesios 1:11 · RV1909
En él digo, en quien asimismo tuvimos suerte, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el consejo de su voluntad,
Gálatas 4:5–6 · RV1909
Para que redimiese á los que estaban debajo de la ley, á fin de que recibiésemos la adopción de hijos.
Juan 1:12 · RV1909
Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, á los que creen en su nombre:
1 Juan 3:1 · RV1909
MIRAD cuál amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios: por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoce á él.
Romanos 8:14–17 · RV1909
Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.
Gálatas 3:26 · RV1909
Porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.
Romanos 8:23 · RV1909
Y no sólo ellas, mas también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, es á saber, la redención de nuestro cuerpo.
2 Corintios 6:18 · RV1909
Y seré á vosotros Padre, y vosotros me seréis á mí hijos é hijas, dice el Señor Todopoderoso.
Oseas 1:10 · RV1909
Con todo será el número de los hijos de Israel como la arena de la mar, que ni se puede medir ni contar. Y será, que donde se les ha dicho: Vosotros no sois mi pueblo, les será dicho: Sois hijos del Dios viviente.
Apocalipsis 21:7 · RV1909
El que venciere, poseerá todas las cosas; y yo seré su Dios, y él será mi hijo.
Efesios 1:9 · RV1909
Descubriéndonos el misterio de su voluntad, según su beneplácito, que se había propuesto en sí mismo,
Romanos 9:11–16 · RV1909
(Porque no siendo aún nacidos, ni habiendo hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme á la elección, no por las obras sino por el que llama, permaneciese;)
Juan 11:52 · RV1909
Y no solamente por aquella nación, mas también para que juntase en uno los hijos de Dios que estaban derramados.