Eclesiastés 3:1 · RV1909
PARA todas las cosas hay sazón, y todo lo que se quiere debajo del cielo, tiene su tiempo:
Eclesiastés 3:17 · RV1909
Y dije yo en mi corazón: Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay tiempo á todo lo que se quiere y sobre todo lo que se hace.
San Lucas 19:42–44 · RV1909
Diciendo: ¡Oh si también tú conocieses, á lo menos en este tu día, lo que toca á tu paz! mas ahora está encubierto de tus ojos.
Eclesiastés 3:11 · RV1909
Todo lo hizo hermoso en su tiempo: y aun el mundo dió en su corazón, de tal manera que no alcance el hombre la obra de Dios desde el principio hasta el cabo.
Eclesiastés 7:13–14 · RV1909
Mira la obra de Dios; porque ¿quién podrá enderezar lo que él torció?
San Lucas 17:26–30 · RV1909
Y como fué en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del hombre.
San Lucas 13:25 · RV1909
Después que el padre de familia se levantare, y cerrare la puerta, y comenzareis á estar fuera, y llamar á la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos; y respondiendo os dirá: No os conozco de dónde seáis.
Isaías 3:11–14 · RV1909
¡Ay del impío! mal le irá: porque según las obras de sus manos le será pagado.
Eclesiastés 11:9–12:1 · RV1909
Alégrate, mancebo, en tu mocedad, y tome placer tu corazón en los días de tu juventud; y anda en los caminos de tu corazón, y en la vista de tus ojos: mas sabe, que sobre todas estas cosas te traerá Dios á juicio.
Hebreos 3:7–11 · RV1909
Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz,
Isaías 22:12–14 · RV1909
Por tanto el Señor Jehová de los ejércitos llamó en este día á llanto y á endechas, á mesar y á vestir saco.
Eclesiastés 7:14 · RV1909
En el día del bien goza del bien; y en el día del mal considera. Dios también hizo esto delante de lo otro, porque el hombre no halle nada tras de él.
Eclesiastés 11:10 · RV1909
Quita pues el enojo de tu corazón, y aparta el mal de tu carne: porque la mocedad y la juventud son vanidad.
Eclesiastés 12:1 · RV1909
Y ACUÉRDATE de tu Criador en los días de tu juventud, antes que vengan los malos días, y lleguen los años, de los cuales digas, No tengo en ellos contentamiento;