Eclesiastés 3:4 · RV1909
Tiempo de llorar, y tiempo de reir; tiempo de endechar, y tiempo de bailar;
Eclesiastés 3:22 · RV1909
Así que he visto que no hay cosa mejor que alegrarse el hombre con lo que hiciere; porque esta es su parte: porque ¿quién lo llevará para que vea lo que ha de ser después de él?
Deuteronomio 8:3 · RV1909
Y te afligió, é hízote tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido; para hacerte saber que el hombre no vivirá de solo pan, mas de todo lo que sale de la boca de Jeho…
Eclesiastés 12:13 · RV1909
El fin de todo el discurso oído es este: Teme á Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.
Santiago 5:13 · RV1909
¿Está alguno entre vosotros afligido? haga oración. ¿Está alguno alegre? cante salmos.
Deuteronomio 28:47 · RV1909
Por cuanto no serviste á Jehová tu Dios con alegría y con gozo de corazón, por la abundancia de todas las cosas;
Isaías 26:11 · RV1909
Jehová, bien que se levante tu mano, no ven: verán al cabo, y se avergonzarán los que envidian á tu pueblo; y á tus enemigos fuego los consumirá.
Miqueas 6:9 · RV1909
La voz de Jehová clama á la ciudad, y el sabio mirará á tu nombre. Oid la vara, y á quien la establece.
2 Crónicas 33:12–13 · RV1909
Y habiendo á él orado, fué atendido; pues que oyó su oración, y volviólo á Jerusalem, á su reino. Entonces conoció Manasés que Jehová era Dios.
1 Reyes 17:17–18 · RV1909
Después de estas cosas aconteció que cayó enfermo el hijo del ama de la casa, y la enfermedad fué tan grave, que no quedó en él resuello.
Jeremías 23:20 · RV1909
No se apartará el furor de Jehová, hasta tanto que haya hecho, y hasta tanto que haya cumplido los pensamientos de su corazón: en lo postrero de los días lo entenderéis cumplidamente.
Salmo 94:12–13 · RV1909
Bienaventurado el hombre á quien tú, JAH, castigares, y en tu ley lo instruyeres;
Job 10:1–2 · RV1909
ESTÁ mi alma aburrida de mi vida: daré yo suelta á mi queja sobre mí, hablaré con amargura de mi alma.
Salmo 30:11–12 · RV1909
Has tornado mi endecha en baile; desataste mi saco, y ceñísteme de alegría.