Isaías 59:18 · RV1909
Como para retribuir, como para retornar ira á sus enemigos, y dar el pago á sus adversarios: el pago dará á las islas.
Nahum 1:2 · RV1909
Dios celoso y vengador es Jehová; vengador es Jehová, y Señor de ira; Jehová, que se venga de sus adversarios, y que guarda enojo para sus enemigos.
Romanos 12:19 · RV1909
No os venguéis vosotros mismos, amados míos; antes dad lugar á la ira; porque escrito está: Mía es la venganza: yo pagaré, dice el Señor.
Deuteronomio 32:35 · RV1909
Mía es la venganza y el pago, al tiempo que su pie vacilará; porque el día de su aflicción está cercano, y lo que les está preparado se apresura.
2 Pedro 3:9–10 · RV1909
El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
Proverbios 11:31 · RV1909
Ciertamente el justo será pagado en la tierra: ¡cuánto más el impío y el pecador!
Deuteronomio 32:25 · RV1909
De fuera desolará la espada, y dentro de las cámaras el espanto; así al mancebo como á la doncella, al que mama como el hombre cano.
Juan 15:23–24 · RV1909
El que me aborrece, también á mi Padre aborrece.
Deuteronomio 7:9 · RV1909
Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia á los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta las mil generaciones;
Salmo 21:8–9 · RV1909
Alcanzará tu mano á todos tus enemigos; tu diestra alcanzará á los que te aborrecen.
Éxodo 20:5 · RV1909
No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen,
Deuteronomio 32:41 · RV1909
Si afilare mi reluciente espada, y mi mano arrebatare el juicio, yo volveré la venganza á mis enemigos, y daré el pago á los que me aborrecen.
Salmo 21:9 · RV1909
Ponerlos has como horno de fuego en el tiempo de tu ira: Jehová los deshará en su furor, y fuego los consumirá.
2 Pedro 3:10 · RV1909
Mas el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella están serán quemadas.