2 Reyes 5:22 · RV1909
Y él dijo: Bien. Mi señor me envía á decir: He aquí vinieron á mí en esta hora del monte de Ephraim dos mancebos de los hijos de los profetas: ruégote que les des un talento de plata, y sendas mudas de vestidos.
Génesis 16:8 · RV1909
Y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tú, y á dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai, mi señora.
Génesis 3:8–9 · RV1909
Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto al aire del día: y escondióse el hombre y su mujer de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.
San Mateo 26:15–16 · RV1909
Y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le señalaron treinta piezas de plata.
Juan 13:26–30 · RV1909
Respondió Jesús: Aquél es, á quien yo diere el pan mojado. Y mojando el pan, diólo á Judas Iscariote, hijo de Simón.
San Mateo 26:21 · RV1909
Y comiendo ellos, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me ha de entregar.
Ezequiel 33:31 · RV1909
Y vendrán á ti como viene el pueblo, y se estarán delante de ti como mi pueblo, y oirán tus palabras, y no las pondrán por obra: antes hacen halagos con sus bocas, y el corazón de ellos anda en pos de su avaricia.
Proverbios 30:20 · RV1909
Tal es el rastro de la mujer adúltera: come, y limpia su boca, y dice: No he hecho maldad.
Génesis 4:9 · RV1909
Y Jehová dijo á Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé; ¿soy yo guarda de mi hermano?
2 Reyes 20:14 · RV1909
Entonces el profeta Isaías vino al rey Ezechîas, y díjole: ¿Qué dijeron aquellos varones, y de dónde vinieron á ti? Y Ezechîas le respondió: De lejanas tierras han venido, de Babilonia.
Hechos 5:3–4 · RV1909
Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué ha llenado Satanás tu corazón á que mintieses al Espíritu Santo, y defraudases del precio de la heredad?
Juan 13:2 · RV1909
Y la cena acabada, como el diablo ya había metido en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, que le entregase,
San Mateo 26:16 · RV1909
Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle.
Génesis 3:9 · RV1909
Y llamó Jehová Dios al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?