Ezequiel 34:4 · RV1909
No corroborasteis las flacas, ni curasteis la enferma: no ligasteis la perniquebrada, ni tornasteis la amontada, ni buscasteis la perdida; sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia;
Filipenses 3:17 · RV1909
Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad los que así anduvieren como nos tenéis por ejemplo.
2 Tesalonicenses 3:9 · RV1909
No porque no tuviésemos potestad, sino por daros en nosotros un dechado, para que nos imitaseis.
2 Corintios 1:24 · RV1909
No que nos enseñoreemos de vuestra fe, mas somos ayudadores de vuestro gozo: porque por la fe estáis firmes.
San Mateo 20:25–26 · RV1909
Entonces Jesús llamándolos, dijo: Sabéis que los príncipes de los Gentiles se enseñorean sobre ellos, y los que son grandes ejercen sobre ellos potestad.
Tito 2:7 · RV1909
Mostrándote en todo por ejemplo de buenas obras; en doctrina haciendo ver integridad, gravedad,
1 Timoteo 4:12 · RV1909
Ninguno tenga en poco tu juventud; pero sé ejemplo de los fieles en palabra, en conversación, en caridad, en espíritu, en fe, en limpieza.
Hechos 20:28 · RV1909
Por tanto mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual ganó por su sangre.
San Lucas 22:24–27 · RV1909
Y hubo entre ellos una contienda, quién de ellos parecía ser el mayor.
Marcos 10:42–45 · RV1909
Mas Jesús, llamándolos, les dice: Sabéis que los que se ven ser príncipes entre las gentes, se enseñorean de ellas, y los que entre ellas son grandes, tienen sobre ellas potestad.
San Mateo 23:8–10 · RV1909
Mas vosotros, no queráis ser llamados Rabbí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo; y todos vosotros sois hermanos.
2 Corintios 4:5 · RV1909
Porque no nos predicamos á nosotros mismos, sino á Jesucristo, el Señor; y nosotros vuestros siervos por Jesús.
3 Juan 1:9–10 · RV1909
Yo he escrito á la iglesia: mas Diótrefes, que ama tener el primado entre ellos, no nos recibe.
Miqueas 7:14 · RV1909
Apacienta tu pueblo con tu cayado, el rebaño de tu heredad, que mora solo en la montaña, en medio del Carmelo: pazcan en Basán y Galaad, como en el tiempo pasado.