Isaías 40:7–8 · RV1909
La hierba se seca, y la flor se cae; porque el viento de Jehová sopló en ella: ciertamente hierba es el pueblo.
Salmo 37:35–36 · RV1909
Vi yo al impío sumamente ensalzado, y que se extendía como un laurel verde.
San Lucas 16:19–25 · RV1909
Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez.
Marcos 4:6 · RV1909
Mas salido el sol, se quemó; y por cuanto no tenía raíz, se secó.
Santiago 5:1–7 · RV1909
EA ya ahora, oh ricos, llorad aullando por vuestras miserias que os vendrán.
Salmo 49:6–14 · RV1909
Los que confían en sus haciendas, y en la muchedumbre de sus riquezas se jactan,
San Lucas 12:16–21 · RV1909
Y refirióles una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había llevado mucho;
San Mateo 13:6 · RV1909
Mas en saliendo el sol, se quemó; y secóse, porque no tenía raíz.
Salmo 102:4 · RV1909
Mi corazón fué herido, y secóse como la hierba; por lo cual me olvidé de comer mi pan.
Salmo 73:18–20 · RV1909
Ciertamente los has puesto en deslizaderos; en asolamientos los harás caer.
1 Pedro 1:4 · RV1909
Para una herencia incorruptible, y que no puede contaminarse, ni marchitarse, reservada en los cielos
1 Corintios 7:31 · RV1909
Y los que usan de este mundo, como los que no usan: porque la apariencia de este mundo se pasa.
Job 21:24–30 · RV1909
Sus colodras están llenas de leche, y sus huesos serán regados de tuétano.
1 Pedro 5:4 · RV1909
Y cuando apareciere el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.