San Mateo 4:17 · RV1909
Desde entonces comenzó Jesús á predicar, y á decir: Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado.
Marcos 1:15 · RV1909
Y diciendo: El tiempo es cumplido, y el reino de Dios está cerca: arrepentíos, y creed al evangelio.
Daniel 2:44 · RV1909
Y en los días de estos reyes, levantará el Dios del cielo un reino que nunca jamás se corromperá: y no será dejado á otro pueblo este reino; el cual desmenuzará y consumirá todos estos reinos, y él permanecerá para siemp…
San Mateo 10:7 · RV1909
Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.
2 Corintios 7:10 · RV1909
Porque el dolor que es según Dios, obra arrepentimiento saludable, de que no hay que arrepentirse; mas el dolor del siglo obra muerte.
San Mateo 6:10 · RV1909
Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
San Lucas 24:47 · RV1909
Y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y la remisión de pecados en todas las naciones, comenzando de Jerusalem.
Hechos 3:19 · RV1909
Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; pues que vendrán los tiempos del refrigerio de la presencia del Señor,
San Lucas 15:10 · RV1909
Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.
San Mateo 13:44–45 · RV1909
Además, el reino de los cielos es semejante al tesoro escondido en el campo; el cual hallado, el hombre lo encubre, y de gozo de ello va, y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.
San Lucas 13:3 · RV1909
No, os digo; antes si no os arrepintiereis, todos pereceréis igualmente.
2 Pedro 3:9 · RV1909
El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
Hechos 2:38 · RV1909
Y Pedro les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
Juan 3:3–5 · RV1909
Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios.