San Lucas 17:24–37 · RV1909
Porque como el relámpago, relampagueando desde una parte de debajo del cielo, resplandece hasta la otra debajo del cielo, así también será el Hijo del hombre en su día.
Zacarías 9:14 · RV1909
Y Jehová será visto sobre ellos, y su dardo saldrá como relámpago: y el Señor Jehová tocará trompeta, é irá como torbellinos del austro.
Job 37:3 · RV1909
Debajo de todos los cielos lo dirige, y su luz hasta los fines de la tierra.
Malaquías 3:2 · RV1909
¿Y quién podrá sufrir el tiempo de su venida? ó ¿quién podrá estar cuando él se mostrará? Porque él es como fuego purificador, y como jabón de lavadores.
Isaías 30:30 · RV1909
Y Jehová hará oir su voz potente, y hará ver el descender de su brazo, con furor de rostro, y llama de fuego consumidor; con dispersión, con avenida, y piedra de granizo.
Santiago 5:8 · RV1909
Tened también vosotros paciencia; confirmad vuestros corazones: porque la venida del Señor se acerca.
2 Pedro 3:4 · RV1909
Y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación.
Malaquías 4:5 · RV1909
He aquí, yo os envío á Elías el profeta, antes que venga el día de Jehová grande y terrible.
San Mateo 16:28 · RV1909
De cierto os digo: hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del hombre viniendo en su reino.
Job 38:35 · RV1909
¿Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan? ¿y diránte ellos: Henos aquí?
San Mateo 24:39 · RV1909
Y no conocieron hasta que vino el diluvio y llevó á todos, así será también la venida del Hijo del hombre.
San Mateo 24:37 · RV1909
Mas como los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre.
San Mateo 24:3 · RV1909
Y sentándose él en el monte de las Olivas, se llegaron á él los discípulos aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del mundo?
San Mateo 8:20 · RV1909
Y Jesús le dijo: Las zorras tienen cavernas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del hombre no tiene donde recueste su cabeza.