Hechos 23:9 · RV1909
Y levantóse un gran clamor: y levantándose los escribas de la parte de los Fariseos, contendían diciendo: Ningún mal hallamos en este hombre; que si espíritu le ha hablado, ó ángel, no resistamos á Dios.
Hechos 6:12 · RV1909
Y conmovieron al pueblo, y á los ancianos, y á los escribas; y arremetiendo le arrebataron, y le trajeron al concilio.
San Mateo 21:23 · RV1909
Y como vino al templo, llegáronse á él cuando estaba enseñando, los príncipes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo, diciendo: ¿Con qué autoridad haces esto? ¿y quién te dió esta autoridad?
San Mateo 7:29 · RV1909
Porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.
Jeremías 8:8 · RV1909
¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de Jehová es con nosotros? Ciertamente, he aquí que en vano se cortó la pluma, por demás fueron los escribas.
Juan 7:32 · RV1909
Los Fariseos oyeron á la gente que murmuraba de él estas cosas; y los príncipes de los sacerdotes y los Fariseos enviaron servidores que le prendiesen.
San Lucas 20:19 · RV1909
Y procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas echarle mano en aquella hora, porque entendieron que contra ellos había dicho esta parábola: mas temieron al pueblo.
Salmo 2:2 · RV1909
Estarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán unidos contra Jehová, y contra su ungido, diciendo:
Juan 8:3 · RV1909
Entonces los escribas y los Fariseos le traen una mujer tomada en adulterio; y poniéndola en medio,
Juan 18:3 · RV1909
Judas pues tomando una compañía, y ministros de los pontífices y de los Fariseos, vino allí con linternas y antorchas, y con armas.
Juan 3:10 · RV1909
Respondió Jesús, y díjole: ¿Tú eres el maestro de Israel, y no sabes esto?
San Lucas 23:10 · RV1909
Y estaban los príncipes de los sacerdotes y los escribas acusándole con gran porfía.
Hechos 4:5 · RV1909
Y aconteció al día siguiente, que se juntaron en Jerusalem los príncipes de ellos, y los ancianos, y los escribas;
2 Crónicas 36:14 · RV1909
Y también todos los príncipes de los sacerdotes, y el pueblo, aumentaron la prevaricación, siguiendo todas las abominaciones de las gentes, y contaminando la casa de Jehová, la cual él había santificado en Jerusalem.