Marcos 10:21 · RV1909
Entonces Jesús mirándole, amóle, y díjole: Una cosa te falta: ve, vende todo lo que tienes, y da á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.
San Lucas 18:22 · RV1909
Y Jesús, oído esto, le dijo: Aun te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y da á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.
San Lucas 12:33 · RV1909
Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejecen, tesoro en los cielos que nunca falta; donde ladrón no llega, ni polilla corrompe.
San Lucas 14:33 · RV1909
Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncia á todas las cosas que posee, no puede ser mi discípulo.
Hechos 2:45 · RV1909
Y vendían las posesiones, y las haciendas, y repartíanlas á todos, como cada uno había menester.
San Mateo 5:48 · RV1909
Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
San Lucas 9:23 · RV1909
Y decía á todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz cada día, y sígame.
Juan 12:26 · RV1909
Si alguno me sirve, sígame: y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.
Juan 10:27 · RV1909
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen;
1 Timoteo 6:17–19 · RV1909
A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en la incertidumbre de las riquezas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia de que gocemos:
San Mateo 19:28 · RV1909
Y Jesús les dijo: De cierto os digo, que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando se sentará el Hijo del hombre en el trono de su gloria, vosotros también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar á l…
San Mateo 6:19–20 · RV1909
No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompe, y donde ladrones minan y hurtan;
San Mateo 16:24 · RV1909
Entonces Jesús dijo á sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz, y sígame.
San Lucas 16:9 · RV1909
Y yo os digo: Haceos amigos de las riquezas de maldad, para que cuando faltareis, os reciban en las moradas eternas.