San Lucas 3:22 · RV1909
Y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y fué hecha una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado, en ti me he complacido.
Hechos 3:22–23 · RV1909
Porque Moisés dijo á los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de vuestros hermanos, como yo; á él oiréis en todas las cosas que os hablare.
San Mateo 3:17 · RV1909
Y he aquí una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento.
Deuteronomio 18:18–19 · RV1909
Profeta les suscitaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.
Hebreos 5:9 · RV1909
Y consumado, vino á ser causa de eterna salud á todos los que le obedecen;
Hebreos 3:15 · RV1909
Entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación.
Juan 5:22–24 · RV1909
Porque el Padre á nadie juzga, mas todo el juicio dió al Hijo;
Isaías 42:1 · RV1909
HE aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma toma contentamiento: he puesto sobre él mi espíritu, dará juicio á las gentes.
Juan 3:35–36 · RV1909
El Padre ama al Hijo, y todas las cosas dió en su mano.
Hebreos 3:7–8 · RV1909
Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz,
Isaías 55:3–4 · RV1909
Inclinad vuestros oídos, y venid á mí; oid, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes á David.
Hebreos 12:25–26 · RV1909
Mirad que no desechéis al que habla. Porque si aquellos no escaparon que desecharon al que hablaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháramos al que habla de los cielos.
Juan 3:16 · RV1909
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Hebreos 2:3 · RV1909
¿Cómo escaparemos nosotros, si tuviéremos en poco una salud tan grande? La cual, habiendo comenzado á ser publicada por el Señor, ha sido confirmada hasta nosotros por los que oyeron;