Isaías 35:5–6 · RV1909
Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán.
Isaías 61:1–3 · RV1909
EL espíritu del Señor Jehová es sobre mí, porque me ungió Jehová; hame enviado á predicar buenas nuevas á los abatidos, á vendar á los quebrantados de corazón, á publicar libertad á los cautivos, y á los presos abertura…
San Lucas 4:18 · RV1909
El Espíritu del Señor es sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas á los pobres: me ha enviado para sanar á los quebrantados de corazón; para pregonar á los cautivos libertad, y á los ciegos vista; para po…
Isaías 29:18–19 · RV1909
Y en aquel tiempo los sordos oirán las palabras del libro, y los ojos de los ciegos verán en medio de la oscuridad y de las tinieblas.
Santiago 2:5 · RV1909
Hermanos míos amados, oid: ¿No ha elegido Dios los pobres de este mundo, ricos en fe, y herederos del reino que ha prometido á los que le aman?
Hechos 14:8–10 · RV1909
Y un hombre de Listra, impotente de los pies, estaba sentado, cojo desde el vientre de su madre, que jamás había andado.
Hechos 26:18 · RV1909
Para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas á la luz, y de la potestad de Satanás á Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, remisión de pecados y suerte entre los santificados.
San Mateo 9:28–30 · RV1909
Y llegado á la casa, vinieron á él los ciegos; y Jesús les dice: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dicen: Sí, Señor.
San Mateo 21:14 · RV1909
Entonces vinieron á él ciegos y cojos en el templo, y los sanó.
San Lucas 7:14–15 · RV1909
Y acercándose, tocó el féretro: y los que lo llevaban, pararon. Y dice: Mancebo, á ti digo, levántate.
San Mateo 15:30–31 · RV1909
Y llegaron á él muchas gentes, que tenían consigo cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos: y los echaron á los pies de Jesús, y los sanó:
San Lucas 8:53–55 · RV1909
Y hacían burla de él, sabiendo que estaba muerta.
Isaías 43:8 · RV1909
Sacad al pueblo ciego que tiene ojos, y á los sordos que tienen oídos.
Jeremías 31:8 · RV1909
He aquí yo los vuelvo de tierra del aquilón, y los juntaré de los fines de la tierra, y entre ellos ciegos y cojos, la mujer preñada y la parida juntamente; en grande compañía tornarán acá.