1 Corintios 9:16–17 · RV1909
Pues bien que anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!
Job 22:2–3 · RV1909
¿Traerá el hombre provecho á Dios, porque el sabio sea provechoso á sí mismo?
1 Pedro 5:5–6 · RV1909
Igualmente, mancebos, sed sujetos á los ancianos; y todos sumisos unos á otros, revestíos de humildad; porque Dios resiste á los soberbios, y da gracia á los humildes.
1 Corintios 15:9–10 · RV1909
Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí la iglesia de Dios.
Job 35:6–7 · RV1909
Si pecares, ¿qué habrás hecho contra él? y si tus rebeliones se multiplicaren, ¿qué le harás tú?
Romanos 11:35 · RV1909
¿O quién le dió á él primero, para que le sea pagado?
Proverbios 16:2–3 · RV1909
Todos los caminos del hombre son limpios en su opinión: mas Jehová pesa los espíritus.
Isaías 64:6 · RV1909
Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.
1 Crónicas 29:14–16 · RV1909
Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer de nuestra voluntad cosas semejantes? porque todo es tuyo, y lo recibido de tu mano te damos.
Filipenses 3:8–9 · RV1909
Y ciertamente, aun reputo todas las cosas pérdida por el eminente conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y téngolo por estiércol, para ganar á Cristo,
Romanos 3:12 · RV1909
Todos se apartaron, á una fueron hechos inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno:
San Mateo 25:37–40 · RV1909
Entonces los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos? ¿ó sediento, y te dimos de beber?
Isaías 6:5 · RV1909
Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; que siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.
San Mateo 25:30 · RV1909
Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes.