Jeremías 1:5 · RV1909
Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te dí por profeta á las gentes.
Números 6:2–4 · RV1909
Habla á los hijos de Israel, y diles: El hombre, ó la mujer, cuando se apartare haciendo voto de Nazareo, para dedicarse á Jehová,
Efesios 5:18 · RV1909
Y no os embriaguéis de vino, en lo cual hay disolución; mas sed llenos de Espíritu;
Gálatas 1:15 · RV1909
Mas cuando plugo á Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia,
Jueces 13:4–6 · RV1909
Ahora, pues, mira que ahora no bebas vino, ni sidra, ni comas cosa inmunda.
San Lucas 7:33 · RV1909
Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan, ni bebía vino, y decís: Demonio tiene.
Hechos 2:4 · RV1909
Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron á hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen.
Josué 4:14 · RV1909
En aquel día Jehová engrandeció á Josué en ojos de todo Israel: y temiéronle, como habían temido á Moisés, todos los días de su vida.
1 Crónicas 17:8 · RV1909
Y he sido contigo en todo cuanto has andado, y he talado á todos tus enemigos de delante de ti, y hete hecho grande nombre, como el nombre de los grandes que son en la tierra.
San Lucas 7:28 · RV1909
Porque os digo que entre los nacidos de mujeres, no hay mayor profeta que Juan el Bautista: mas el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él.
Zacarías 9:15 · RV1909
Jehová de los ejércitos los amparará, y ellos devorarán, y sujetarán á las piedras de la honda, y beberán, y harán estrépito como tomados del vino; y se llenarán como cuenco, ó como los lados del altar.
1 Crónicas 29:12 · RV1909
Las riquezas y la gloria están delante de ti, y tú señoreas á todos: y en tu mano está la potencia y la fortaleza, y en tu mano la grandeza y fuerza de todas las cosas.
Josué 3:7 · RV1909
Entonces Jehová dijo á Josué: Desde aqueste día comenzaré á hacerte grande delante de los ojos de todo Israel, para que entiendan que como fuí con Moisés, así seré contigo.
Hechos 2:14–18 · RV1909
Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó su voz, y hablóles diciendo: Varones Judíos, y todos los que habitáis en Jerusalem, esto os sea notorio, y oid mis palabras.