Salmo 107:18 · RV1909
Su alma abominó toda vianda, y llegaron hasta las puertas de la muerte.
Lamentaciones 3:15–19 · RV1909
Hartóme de amarguras, embriagóme de ajenjos.
Marcos 14:33–34 · RV1909
Y toma consigo á Pedro y á Jacobo y á Juan, y comenzó á atemorizarse, y á angustiarse.
Salmo 88:14–15 · RV1909
¿Por qué, oh Jehová, desechas mi alma? ¿por qué escondes de mí tu rostro?
Job 6:2–4 · RV1909
¡Oh si pesasen al justo mi queja y mi tormento, y se alzasen igualmente en balanza!
Isaías 53:3 · RV1909
Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto: y como que escondimos de él el rostro, fué menospreciado, y no lo estimamos.
Job 33:22 · RV1909
Y su alma se acerca al sepulcro, y su vida á los que causan la muerte.
Salmo 107:26 · RV1909
Suben á los cielos, descienden á los abismos: sus almas se derriten con el mal.
Salmo 69:17–21 · RV1909
Y no escondas tu rostro de tu siervo; porque estoy angustiado; apresúrate, óyeme.
San Mateo 26:37–39 · RV1909
Y tomando á Pedro, y á los dos hijos de Zebedeo, comenzó á entristecerse y á angustiarse en gran manera.
Isaías 53:10–11 · RV1909
Con todo eso Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole á padecimiento. Cuando hubiere puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.
Salmo 77:2 · RV1909
Al Señor busqué en el día de mi angustia: mi mal corría de noche, y no cesaba: mi alma rehusaba consuelo.
Salmo 143:3–4 · RV1909
Porque ha perseguido el enemigo mi alma; ha postrado en tierra mi vida; hame hecho habitar en tinieblas como los ya muertos.
Salmo 22:11–21 · RV1909
No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; porque no hay quien ayude.