Salmo 109:18 · RV1909
Y vistióse de maldición como de su vestido, y entró como agua en sus entrañas, y como aceite en sus huesos.
1 Pedro 5:5 · RV1909
Igualmente, mancebos, sed sujetos á los ancianos; y todos sumisos unos á otros, revestíos de humildad; porque Dios resiste á los soberbios, y da gracia á los humildes.
Jueces 8:26 · RV1909
Y fué el peso de los zarcillos de oro que él pidió, mil y setecientos siclos de oro; sin las planchas, y joyeles, y vestidos de púrpura, que traían los reyes de Madián, y sin los collares que traían sus camellos al cuell…
Proverbios 1:9 · RV1909
Porque adorno de gracia serán á tu cabeza, y collares á tu cuello.
Daniel 4:30 · RV1909
Habló el rey, y dijo: ¿No es ésta la gran Babilonia, que yo edifiqué para casa del reino, con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi grandeza?
Proverbios 3:31 · RV1909
No envidies al hombre injusto, ni escojas alguno de sus caminos.
Ester 5:9–11 · RV1909
Y salió Amán aquel día contento y alegre de corazón; pero como vió á Mardochêo á la puerta del rey, que no se levantaba ni se movía de su lugar, llenóse contra Mardochêo de ira.
Isaías 3:19 · RV1909
Los collares, y los joyeles, y los brazaletes;
Miqueas 3:5 · RV1909
Así ha dicho Jehová acerca de los profetas que hacen errar á mi pueblo, que muerden con sus dientes, y claman, Paz, y al que no les diere que coman, aplazan contra él batalla:
Miqueas 2:1–2 · RV1909
¡AY de los que piensan iniquidad, y de los que fabrican el mal en sus camas! Cuando viene la mañana lo ponen en obra, porque tienen en su mano el poder.
Génesis 41:42 · RV1909
Entonces Faraón quitó su anillo de su mano, y púsolo en la mano de José, é hízole vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar de oro en su cuello;
Eclesiastés 8:11 · RV1909
Porque no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos lleno para hacer mal.
Ezequiel 16:11 · RV1909
Y te atavíe con ornamentos, y puse ajorcas en tus brazos, y collar á tu cuello;
Jeremías 48:29 · RV1909
Oído hemos la soberbia de Moab, que es muy soberbio: su hinchazón y su orgullo, y su altivez y la altanería de su corazón.