1 Reyes 10:14 · RV1909
El peso del oro que Salomón tenía de renta cada un año, era seiscientos sesenta y seis talentos de oro;
Filipenses 2:11 · RV1909
Y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, á la gloria de Dios Padre.
Apocalipsis 5:8–14 · RV1909
Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro animales y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero, teniendo cada uno arpas, y copas de oro llenas de perfumes, que son las oraciones de los santos:
Apocalipsis 1:18 · RV1909
Y el que vivo, y he sido muerto; y he aquí que vivo por siglos de siglos, Amén. Y tengo las llaves del infierno y de la muerte:
Judas 1:25 · RV1909
Al Dios solo sabio, nuestro Salvador, sea gloria y magnificencia, imperio y potencia, ahora y en todos los siglos. Amén.
Isaías 60:6 · RV1909
Multitud de camellos te cubrirá, dromedarios de Madián y de Epha; vendrán todos los de Seba; traerán oro é incienso, y publicarán alabanzas de Jehová.
Apocalipsis 1:5–6 · RV1909
Y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre,
2 Crónicas 9:23–24 · RV1909
Y todos los reyes de la tierra procuraban ver el rostro de Salomón, por oir su sabiduría, que Dios había puesto en su corazón:
1 Juan 1:2 · RV1909
(Porque la vida fué manifestada, y vimos, y testificamos, y os anunciamos aquella vida eterna, la cual estaba con el Padre, y nos ha aparecido;)
2 Crónicas 2:11–12 · RV1909
Entonces Hiram rey de Tiro respondió por letras, las que envió á Salomón: Porque Jehová amó á su pueblo, te ha puesto por rey sobre ellos.
Hebreos 10:19–22 · RV1909
Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el santuario por la sangre de Jesucristo,
2 Pedro 3:18 · RV1909
Mas creced en la gracia y conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.
2 Crónicas 9:4–8 · RV1909
Y las viandas de su mesa, y el asiento de sus siervos, y el estado de sus criados, y los vestidos de ellos, sus maestresalas y sus vestidos, y su subida por donde subía á la casa de Jehová, no quedó más espíritu en ella.