Isaías 43:1–2 · RV1909
Y AHORA, así dice Jehová Criador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.
Isaías 51:23 · RV1909
Y ponerlo he en mano de tus angustiadores, que dijeron á tu alma: Encórvate, y pasaremos. Y tú pusiste tu cuerpo como tierra, y como camino, á los que pasan.
Santiago 5:11 · RV1909
He aquí, tenemos por bienaventurados á los que sufren. Habéis oído la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y piadoso.
Salmo 40:2–3 · RV1909
E hízome sacar de un lago de miseria, del lodo cenagoso; y puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.
Apocalipsis 7:14–17 · RV1909
Y yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han venido de grande tribulación, y han lavado sus ropas, y las han blanqueado en la sangre del Cordero.
Hechos 14:22 · RV1909
Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles á que permaneciesen en la fe, y que es menester que por muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.
1 Tesalonicenses 3:3–4 · RV1909
Para que nadie se conmueva por estas tribulaciones; porque vosotros sabéis que nosotros somos puestos para esto.
Job 36:16 · RV1909
Asimismo te apartaría de la boca de la angustia á lugar espacioso, libre de todo apuro; y te asentará mesa llena de grosura.
Salmo 107:35–37 · RV1909
Vuelve el desierto en estanques de aguas, y la tierra seca en manantiales.
Salmo 129:1–3 · RV1909
Cántico gradual. MUCHO me han angustiado desde mi juventud, puede decir ahora Israel;
Isaías 35:6–7 · RV1909
Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad.
Salmo 33:19 · RV1909
Para librar sus almas de la muerte, y para darles vida en el hambre.
San Lucas 16:25 · RV1909
Y díjole Abraham: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; mas ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado.
Isaías 43:2 · RV1909
Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo; y por los ríos, no te anegarán. Cuando pasares por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.