Apocalipsis 21:23 · RV1909
Y la ciudad no tenía necesidad de sol, ni de luna, para que resplandezcan en ella: porque la claridad de Dios la iluminó, y el Cordero era su lumbrera.
Salmo 48:2 · RV1909
Hermosa provincia, el gozo de toda la tierra es el monte de Sión, á los lados del aquilón, la ciudad del gran Rey.
Salmo 80:1 · RV1909
Al Músico principal: sobre Sosannim Eduth: Salmo de Asaph. OH Pastor de Israel, escucha: tú que pastoreas como á ovejas á José, que estás entre querubines, resplandece.
Apocalipsis 1:16 · RV1909
Y tenía en su diestra siete estrellas: y de su boca salía una espada aguda de dos filos. Y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.
Deuteronomio 33:2 · RV1909
Y dijo: Jehová vino de Sinaí, y de Seir les esclareció; resplandeció del monte de Parán, y vino con diez mil santos: á su diestra la ley de fuego para ellos.
Habacuc 3:3–4 · RV1909
Dios vendrá de Temán, y el Santo del monte de Parán. (Selah.) Su gloria cubrió los cielos, y la tierra se llenó de su alabanza.
Habacuc 2:20 · RV1909
Mas Jehová está en su santo templo: calle delante de él toda la tierra.
Lamentaciones 2:15 · RV1909
Todos los que pasaban por el camino, batieron las manos sobre ti; silbaron, y movieron sus cabezas sobre la hija de Jerusalem, diciendo: ¿Es ésta la ciudad que decían de perfecta hermosura, el gozo de toda la tierra?
Salmo 94:1 · RV1909
JEHOVÁ, Dios de las venganzas, Dios de las venganzas, muéstrate.
Isaías 12:6 · RV1909
Regocíjate y canta, oh moradora de Sión: porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.
Oseas 5:15 · RV1909
Andaré, y tornaré á mi lugar hasta que conozcan su pecado, y busquen mi rostro. En su angustia madrugarán á mí.
Cantar de los Cantares 5:16 · RV1909
Su paladar, dulcísimo: y todo él codiciable. Tal es mi amado, tal es mi amigo, oh doncellas de Jerusalem.
Hebreos 12:22–26 · RV1909
Mas os habéis llegado al monte de Sión, y á la ciudad del Dios vivo, Jerusalem la celestial, y á la compañía de muchos millares de ángeles,
Zacarías 9:17 · RV1909
Porque ¡cuánta es su bondad, y cuánta su hermosura! El trigo alegrará á los mancebos, y el vino á las doncellas.