Salmo 136:24 · RV1909
Y nos rescató de nuestros enemigos, porque para siempre es su misericordia.
Salmo 140:7 · RV1909
Jehová Señor, fortaleza de mi salud, tú pusiste á cubierto mi cabeza el día de las armas.
Josué 1:5 · RV1909
Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida: como yo fuí con Moisés, seré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.
Josué 23:9–10 · RV1909
Pues ha echado Jehová delante de vosotros grandes y fuertes naciones, y hasta hoy nadie ha podido parar delante de vuestro rostro.
Salmo 132:18 · RV1909
A sus enemigos vestiré de confusión: mas sobre él florecerá su corona.
Salmo 53:5 · RV1909
Allí se sobresaltaron de pavor donde no había miedo: porque Dios ha esparcido los huesos del que asentó campo contra ti: los avergonzaste, porque Dios los desechó.
Salmo 40:14 · RV1909
Sean avergonzados y confusos á una los que buscan mi vida para cortarla: vuelvan atrás y avergüéncense los que mi mal desean.
Salmo 83:1–18 · RV1909
Canción: Salmo de Asaph. OH Dios, no tengas silencio: no calles, oh Dios, ni te estés quieto.
Josué 10:42 · RV1909
Todos estos reyes y sus tierras tomó Josué de una vez; porque Jehová el Dios de Israel peleaba por Israel.
Salmo 144:10 · RV1909
Tú, el que da salud á los reyes, el que redime á David su siervo de maligna espada.
Jueces 7:4–7 · RV1909
Y Jehová dijo á Gedeón: Aun es mucho el pueblo; llévalos á las aguas, y allí yo te los probaré; y del que yo te dijere: Vaya este contigo, vaya contigo: mas de cualquiera que yo te dijere: Este no vaya contigo, el tal no…
Josué 11:6 · RV1909
Mas Jehová dijo á Josué: No tengas temor de ellos, que mañana á esta hora yo entregaré á todos éstos, muertos delante de Israel: á sus caballos desjarretarás, y sus carros quemarás al fuego.
Jueces 2:18 · RV1909
Y cuando Jehová les suscitaba jueces, Jehová era con el juez, y librábalos de mano de los enemigos todo el tiempo de aquel juez: porque Jehová se arrepentía por sus gemidos á causa de los que los oprimían y afligían.
Josué 10:8–10 · RV1909
Y Jehová dijo á Josué: No tengas temor de ellos: porque yo los he entregado en tu mano, y ninguno de ellos parará delante de ti.