Romanos 8:36 · RV1909
Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo: somos estimados como ovejas de matadero.
Isaías 53:7 · RV1909
Angustiado él, y afligido, no abrió su boca: como cordero fué llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.
Salmo 44:11 · RV1909
Pusístenos como á ovejas para comida, y esparcístenos entre las gentes.
1 Corintios 4:9 · RV1909
Porque á lo que pienso, Dios nos ha mostrado á nosotros los apóstoles por los postreros, como á sentenciados á muerte: porque somos hechos espectáculo al mundo, y á los ángeles, y á los hombres.
Juan 16:2–3 · RV1909
Os echarán de las sinagogas; y aun viene la hora, cuando cualquiera que os matare, pensará que hace servicio á Dios.
Juan 15:21 · RV1909
Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.
San Mateo 5:10–12 · RV1909
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia: porque de ellos es el reino de los cielos.
1 Corintios 15:30–31 · RV1909
¿Y por qué nosotros peligramos á toda hora?
1 Samuel 22:17–19 · RV1909
Entonces dijo el rey á la gente de su guardia que estaba alrededor de él: Cercad y matad á los sacerdotes de Jehová; porque también la mano de ellos es con David, pues sabiendo ellos que huía, no me lo descubrieron. Mas…
1 Reyes 19:10 · RV1909
Y él respondió: Sentido he un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu alianza, han derribado tus altares, y han muerto á cuchillo tus profetas: y yo solo he quedado, y me busc…
Apocalipsis 17:6 · RV1909
Y vi la mujer embriagada de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús: y cuando la vi, quedé maravillado de grande admiración.
Apocalipsis 11:3–9 · RV1909
Y daré á mis dos testigos, y ellos profetizarán por mil doscientos y sesenta días, vestidos de sacos.
Salmo 79:2–3 · RV1909
Dieron los cuerpos de tus siervos por comida á las aves de los cielos; la carne de tus santos á las bestias de la tierra.
Salmo 79:3 · RV1909
Derramaron su sangre como agua en los alrededores de Jerusalem; y no hubo quien los enterrase.