Salmo 18:6 · RV1909
En mi angustia invoqué á Jehová, y clamé á mi Dios: él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, á sus oídos.
San Mateo 7:7 · RV1909
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Salmo 116:1–6 · RV1909
AMO á Jehová, pues ha oído mi voz y mis súplicas.
Salmo 56:3 · RV1909
En el día que temo, yo en ti confío.
2 Timoteo 1:7 · RV1909
Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza.
Isaías 12:2 · RV1909
He aquí Dios es salud mía; aseguraréme, y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, el cual ha sido salud para mí.
Jonás 2:2 · RV1909
Y oró Jonás desde el vientre del pez á Jehová su Dios,
Salmo 31:22 · RV1909
Y decía yo en mi premura: Cortado soy de delante de tus ojos: tú empero oíste la voz de mis ruegos, cuando á ti clamaba.
Hebreos 5:7 · RV1909
El cual en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fué oído por su reverencial miedo.
Salmo 27:1–2 · RV1909
Salmo de David. JEHOVÁ es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?
San Lucas 11:9 · RV1909
Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y os será abierto.
2 Corintios 12:8–9 · RV1909
Por lo cual tres veces he rogado al Señor, que se quite de mí.
Salmo 22:24 · RV1909
Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre, ni de él escondió su rostro; sino que cuando clamó á él, oyóle.
Salmo 46:2 · RV1909
Por tanto no temeremos aunque la tierra sea removida; aunque se traspasen los montes al corazón de la mar.