Salmo 22:2

Dios mío, clamo de día, y no oyes; y de noche, y no hay para mí silencio.

Reina Valera 1909
Otras traducciones

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Dios mío, cada día lloro y clamo a ti, pero no me respondes. En la noche también, pero no concilio el descanso.

En contexto

1Al Músico principal, sobre Ajeleth-sahar: Salmo de David. DIOS mío, Dios mío, ¿por qué me has dejado? ¿por qué estás lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor?

3Tú empero eres santo, tú que habitas entre las alabanzas de Israel.

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