Salmo 119:11 · RV1909
En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.
2 Juan 1:8 · RV1909
Mirad por vosotros mismos, porque no perdamos las cosas que hemos obrado, sino que recibamos galardón cumplido.
Santiago 1:25 · RV1909
Mas el que hubiere mirado atentamente en la perfecta ley, que es la de la libertad, y perseverado en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este tal será bienaventurado en su hecho.
Hebreos 11:6–7 · RV1909
Empero sin fe es imposible agradar á Dios; porque es menester que el que á Dios se allega, crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
Proverbios 29:18 · RV1909
Sin profecía el pueblo será disipado: mas el que guarda la ley, bienaventurado él.
Apocalipsis 14:13 · RV1909
Y oí una voz del cielo que me decía: Escribe: Bienaventurados los muertos que de aquí adelante mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, que descansarán de sus trabajos; porque sus obras con ellos siguen.
San Mateo 6:4 · RV1909
Para que sea tu limosna en secreto: y tu Padre que ve en secreto, él te recompensará en público.
Proverbios 6:22–23 · RV1909
Te guiarán cuando anduvieres; cuando durmieres te guardarán; hablarán contigo cuando despertares.
Hebreos 11:26 · RV1909
Teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los Egipcios; porque miraba á la remuneración.
Ezequiel 3:17–21 · RV1909
Hijo del hombre, yo te he puesto por atalaya á la casa de Israel: oirás pues tú la palabra de mi boca, y amonestarlos has de mi parte.
Proverbios 11:18 · RV1909
El impío hace obra falsa: mas el que sembrare justicia, tendrá galardón firme.
1 Tesalonicenses 5:14 · RV1909
También os rogamos, hermanos, que amonestéis á los que andan desordenadamente, que consoléis á los de poco ánimo, que soportéis á los flacos, que seáis sufridos para con todos.
1 Corintios 4:14 · RV1909
No escribo esto para avergonzaros: mas amonéstoos como á mis hijos amados.
San Mateo 3:7 · RV1909
Y viendo él muchos de los Fariseos y de los Saduceos, que venían á su bautismo, decíales: Generación de víboras, ¿quién os ha enseñado á huir de la ira que vendrá?