Nehemías 2:10 · RV1909
Y oyéndolo Sanballat Horonita, y Tobías, el siervo Ammonita, disgustóles en extremo que viniese alguno para procurar el bien de los hijos de Israel.
Salmo 84:10 · RV1909
Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos: escogería antes estar á la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad.
Salmo 84:1–2 · RV1909
Al Músico principal: sobre Gittith: Salmo para los hijos de Coré. ¡CUÁN amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!
Salmo 69:9 · RV1909
Porque me consumió el celo de tu casa; y los denuestos de los que te vituperaban, cayeron sobre mí.
Ester 10:3 · RV1909
Porque Mardochêo Judío fué segundo después del rey Assuero, y grande entre los Judíos, y acepto á la multitud de sus hermanos, procurando el bien de su pueblo, y hablando paz para toda su simiente.
1 Crónicas 29:3 · RV1909
A más de esto, por cuanto tengo mi gusto en la casa de mi Dios, yo guardo en mi tesoro particular oro y plata que, además de todas las cosas que he aprestado para la casa del santuario, he dado para la casa de mi Dios;
Salmo 26:8 · RV1909
Jehová, la habitación de tu casa he amado, y el lugar del tabernáculo de tu gloria.
Nehemías 13:14 · RV1909
Acuérdate de mí, oh Dios, en orden á esto, y no raigas mis misericordias que hice en la casa de mi Dios, y en sus observancias.
Juan 2:17 · RV1909
Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me comió.
Salmo 137:5–6 · RV1909
Si me olvidare de ti, oh Jerusalem, mi diestra sea olvidada.
Salmo 102:13–14 · RV1909
Tú levantándote, tendrás misericordia de Sión; porque el tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo es llegado.
Salmo 84:2 · RV1909
Codicia y aun ardientemente desea mi alma los atrios de Jehová: mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.
Salmo 102:14 · RV1909
Porque tus siervos aman sus piedras, y del polvo de ella tienen compasión.
Salmo 137:6 · RV1909
Mi lengua se pegue á mi paladar, si de ti no me acordare; si no ensalzare á Jerusalem como preferente asunto de mi alegría.