Salmo 119:6 · RV1909
Entonces no sería yo avergonzado, cuando atendiese á todos tus mandamientos.
Judas 1:24 · RV1909
A aquel, pues, que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros delante de su gloria irreprensibles, con grande alegría,
Juan 10:28–29 · RV1909
Y yo les doy vida eterna: y no perecerán para siempre, ni nadie las arrebatará de mi mano.
Salmo 71:6 · RV1909
Por ti he sido sustentado desde el vientre: de las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacaste: de ti será siempre mi alabanza.
Salmo 17:5 · RV1909
Sustenta mis pasos en tus caminos, porque mis pies no resbalen.
Salmo 139:10 · RV1909
Aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra.
Romanos 14:4 · RV1909
¿Tú quién eres que juzgas al siervo ajeno? para su señor está en pie, ó cae: mas se afirmará; que poderoso es el Señor para afirmarle.
Salmo 73:23 · RV1909
Con todo, yo siempre estuve contigo: trabaste de mi mano derecha.
Salmo 119:111–112 · RV1909
Por heredad he tomado tus testimonios para siempre; porque son el gozo de mi corazón.
Isaías 41:13 · RV1909
Porque yo Jehová soy tu Dios, que te ase de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudé.
Salmo 119:48 · RV1909
Alzaré asimismo mis manos á tus mandamientos, que amé; y meditaré en tus estatutos.
1 Pedro 1:5 · RV1909
Para nosotros que somos guardados en la virtud de Dios por fe, para alcanzar la salud que está aparejada para ser manifestada en el postrimero tiempo.
Juan 10:29 · RV1909
Mi Padre que me las dió, mayor que todos es: y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.
Salmo 119:112 · RV1909
Mi corazón incliné á poner por obra tus estatutos de continuo, hasta el fin.