Proverbios 10:7 · RV1909
La memoria del justo será bendita: mas el nombre de los impíos se pudrirá.
Salmo 37:28 · RV1909
Porque Jehová ama la rectitud, y no desampara sus santos: para siempre serán guardados; mas la simiente de los impíos será extirpada.
Job 18:19 · RV1909
No tendrá hijo ni nieto en su pueblo, ni quien le suceda en sus moradas.
1 Samuel 3:13 · RV1909
Y mostraréle que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos se han envilecido, y él no los ha estorbado.
Deuteronomio 25:19 · RV1909
Será pues, cuando Jehová tu Dios te hubiere dado reposo de tus enemigos alrededor, en la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad para que la poseas, que raerás la memoria de Amalec de debajo del cielo: no te olvides.
Jeremías 22:30 · RV1909
Así ha dicho Jehová: Escribid que será este hombre privado de generación, hombre á quien nada sucederá prósperamente en todos los días de su vida: porque ningún hombre de su simiente que se sentare sobre el trono de Davi…
Deuteronomio 29:20 · RV1909
Jehová no querrá perdonarle; antes humeará luego el furor de Jehová y su celo sobre el tal hombre, y asentaráse sobre él toda maldición escrita en este libro, y Jehová raerá su nombre de debajo del cielo:
Deuteronomio 9:14 · RV1909
Déjame que los destruya, y raiga su nombre de debajo del cielo; que yo te pondré sobre gente fuerte y mucha más que ellos.
2 Reyes 10:10–11 · RV1909
Sabed ahora que de la palabra de Jehová que habló sobre la casa de Achâb, nada caerá en tierra: y que Jehová ha hecho lo que dijo por su siervo Elías.
Salmo 21:10 · RV1909
Su fruto destruirás de la tierra, y su simiente de entre los hijos de los hombres.
1 Samuel 2:31–33 · RV1909
He aquí vienen días, en que cortaré tu brazo, y el brazo de la casa de tu padre, que no haya viejo en tu casa.
Isaías 14:20–22 · RV1909
No serás contado con ellos en la sepultura: porque tú destruiste tu tierra, mataste tu pueblo. No será nombrada para siempre la simiente de los malignos.
2 Reyes 10:11 · RV1909
Mató entonces Jehú á todos los que habían quedado de la casa de Achâb en Jezreel, y á todos sus príncipes, y á todos sus familiares, y á sus sacerdotes, que no le quedó ninguno.