Salmo 22:11 · RV1909
No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; porque no hay quien ayude.
Éxodo 5:18–19 · RV1909
Id pues ahora, y trabajad. No se os dará paja, y habéis de dar la tarea del ladrillo.
Éxodo 2:23 · RV1909
Y aconteció que después de muchos días murió el rey de Egipto, y los hijos de Israel suspiraron á causa de la servidumbre, y clamaron: y subió á Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre.
San Lucas 15:14–17 · RV1909
Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una grande hambre en aquella provincia, y comenzóle á faltar.
Isaías 51:23 · RV1909
Y ponerlo he en mano de tus angustiadores, que dijeron á tu alma: Encórvate, y pasaremos. Y tú pusiste tu cuerpo como tierra, y como camino, á los que pasan.
Jueces 10:16–18 · RV1909
Y quitaron de entre sí los dioses ajenos, y sirvieron á Jehová: y su alma fué angustiada á causa del trabajo de Israel.
Job 9:13 · RV1909
Dios no tornará atrás su ira, y debajo de él se encorvan los que ayudan á los soberbios.
2 Reyes 6:33 · RV1909
Aun estaba él hablando con ellos, y he aquí el mensajero que descendía á él; y dijo: Ciertamente este mal de Jehová viene. ¿Para qué tengo de esperar más á Jehová?
Isaías 63:5 · RV1909
Y miré y no había quien ayudara, y maravilléme que no hubiera quien sustentase: y salvóme mi brazo, y sostúvome mi ira.
Jueces 16:30 · RV1909
Y dijo Samsón: Muera yo con los Filisteos. Y estribando con esfuerzo, cayó la casa sobre los príncipes, y sobre todo el pueblo que estaba en ella. Y fueron muchos más los que de ellos mató muriendo, que los que había mue…
Isaías 51:19–20 · RV1909
Estas dos cosas te han acaecido; ¿quién se dolerá de ti? asolamiento y quebrantamiento, hambre y espada. ¿Quién te consolará?
Isaías 52:5 · RV1909
Y ahora ¿qué á mí aquí, dice Jehová, ya que mi pueblo sea llevado sin por qué? Y los que en él se enseñorean, lo hacen aullar, dice Jehová, y continuamente es blasfemado mi nombre todo el día.
2 Reyes 6:26–27 · RV1909
Y pasando el rey de Israel por el muro, una mujer le dió voces, y dijo: Salva, rey señor mío.
Lamentaciones 5:5–6 · RV1909
Persecución padecemos sobre nuestra cerviz: nos cansamos, y no hay para nosotros reposo.