Salmo 102:2

No escondas de mí tu rostro: en el día de mi angustia inclina á mí tu oído; el día que te invocare, apresúrate á responderme.

Reina Valera 1909
Otras traducciones

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¡No escondas tu rostro de mí en mis horas de angustia! Vuélvete y escúchame, y responde rápido cuando llamo.

En contexto

1Oración del pobre, cuando estuviere angustiado, y delante de Jehová derramare su lamento. JEHOVÁ, oye mi oración, y venga mi clamor á ti.

3Porque mis días se han consumido como humo; y mis huesos cual tizón están quemados.

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