Judas 1:19 · RV1909
Estos son los que hacen divisiones, sensuales, no teniendo el Espíritu.
2 Tesalonicenses 3:6 · RV1909
Empero os denunciamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que anduviere fuera de orden, y no conforme á la doctrina que recibieron de nosotros:
1 Timoteo 6:3–5 · RV1909
Si alguno enseña otra cosa, y no asiente á sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y á la doctrina que es conforme á la piedad;
2 Timoteo 3:5 · RV1909
Teniendo apariencia de piedad, mas habiendo negado la eficacia de ella: y á éstos evita.
Colosenses 2:8 · RV1909
Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme á los elementos del mundo, y no según Cristo:
Tito 3:10 · RV1909
Rehusa hombre hereje, después de una y otra amonestación;
2 Juan 1:7–11 · RV1909
Porque muchos engañadores son entrados en el mundo, los cuales no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Este tal el engañador es, y el anticristo.
2 Tesalonicenses 3:14–15 · RV1909
Y si alguno no obedeciere á nuestra palabra por carta, notad al tal, y no os juntéis con él, para que se avergüence.
Gálatas 2:4 · RV1909
Y eso por causa de los falsos hermanos, que se entraban secretamente para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para ponernos en servidumbre;
1 Timoteo 1:3 · RV1909
Como te rogué que te quedases en Efeso, cuando partí para Macedonia, para que requirieses á algunos que no enseñen diversa doctrina,
Filipenses 3:17 · RV1909
Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad los que así anduvieren como nos tenéis por ejemplo.
Gálatas 1:7–9 · RV1909
No que hay otro, sino que hay algunos que os inquietan, y quieren pervertir el evangelio de Cristo.
2 Pedro 2:1–2 · RV1909
PERO hubo también falsos profetas en el pueblo, como habrá entre vosotros falsos doctores, que introducirán encubiertamente herejías de perdición, y negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos perdición a…
San Mateo 18:7 · RV1909
¡Ay del mundo por los escándalos! porque necesario es que vengan escándalos; mas ¡ay de aquel hombre por el cual viene el escándalo!